Conferencia – Nuevas metas en Periodoncia: Clasificación de las enfermedades Periodontales y Periimplantarias – Parte IV

Transcripción de la ponencia de la Dra. Rocío Marco y la Dra. Raquel González organizada por el Centro de Estudios Odonto-Estomatológicos de Valencia (CEOE) en el salón de actos del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia (ICOEV).

PARTE IV

En esta amplia clasificación consideran el apartado 1 y 2 dentro de la subcategoría de Periodontitis como manifestación de enfermedades sistémicas, ya que son patologías que comparten mediadores inflamatorios de la periodontitis y por lo tanto en ellas vamos a encontrar como manifestaciones la propia periodontitis (pérdida ósea temprana, movilidades dentarias, inflamaciones generalizadas, etc..)

Mientras que en el tercer apartado: Enfermedades sistémicas que conducen a la pérdida de tejido periodontal independientemente de la periodontitis, suelen ser enfermedades que afectan al tejido periodontal y causan pérdida ósea, pero es independiente a las periodontitis inducidas por placa. Es decir, son patologías que se extienden al tejido periodontal marginal y por ello, en ocasiones van a imitar las características clínicas de la periodontitis, pero no está teniendo lugar una periodontitis inducida por placa.

Una vez ya explicado la amplia categoría de Periodontitis, se recomienda a la hora de clasificar a nuestro paciente dentro de la misma y establecer a que subcategoría pertenece. Primero, determinar que exista pérdida de inserción, a continuación diferenciar el tipo de periodontitis que se trata aludiendo a las características fisiopatológicas de la patología: ENP, periodontitis como manifestación de enf. sistémica o bien de periodontitis. Si se tratase únicamente de una periodontitis estableceríamos primero el estadio y a continuación el grado.

Las deformidades mucogingivales son un grupo de condiciones que afectan a un elevado número de pacientes.

En el consenso del 1999, la AAP las clasificó como:

  • Recesiones gingivales/ tejidos blandos
  • Falta de encía queratinizada
  • Reducción del fondo de vestíbulo
  • Posición aberrante o exceso componente muscular frenillo
  • Hiperplasia gingival
  • Color anormal

Las recesiones  y la falta de encía queratinizada son las dos entidades más frecuentes y en la que se focaliza esta revisión.

Respecto a la falta de encía queratinizada, simplemente recordar que los consensos actuales están de acuerdo en no es preciso disponen de un mínimo de encía queratinizada para garantizar la salud gingival, pero si el disponer de ella ayuda a una correcta salud gingival y un control de la placa subgingival.

Por otro lado, su ausencia se considera una factor predisponente para las recesiones y la inflamación gingival.

Respecto a las recesiones, son estéticamente inaceptables para muchos pacientes, pero además cursan con hipersensibilidad dentinaria debido a la exposición radicular en el medio oral y contribuyen a ser un factor de riesgo para posibles caries cervicales y otras lesiones no cariosas del 1/3 coronal de la raíz, como abrasiones, erosiones…

Con respecto a las recesiones la clasificación más común utilizada en la práctica clínica ha sido la clasificación de Miller, publicada en 1985. Se sabe que las recesiones gingivales asociadas a la integridad de la inserción periodontal interproximal tienen potencial para un recubrimiento radicular completo, mientras que la pérdida de inserción periodontal interproximal reduce el potencial para un recubrimiento radicular completo.

Este es uno de los , Cairo, en 2011 propuso una nueva clasificación de recesiones gingivales basada en la pérdida de inserción periodontal interproximal.

Vamos a refrescar un poco la memoria. La clasificación de Miller tiene 4 clases, la I y II donde no existe pérdida de inserción interproximal y la diferencia entre ellas es que la clase II sobrepasa la unión mucogingival. Y las clases III y IV, donde existe una pérdida de inserción interproximal, pero en la clase III la pérdida interproximal no supera el límite más apical de la recesión vestibular y si lo hace en la clase IV.

Clase I: Recesión de los tejidos marginales que no alcanza la línea mucogingival.

— Clase II: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival sin pérdida de inserción periodontal (hueso o tejidos blandos) en el área interdental.

— Clase III: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida de la inserción periodontal en el área interdental o mala posición dentaria.

— Clase IV: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida severa de hueso o tejido blando en el área interdental y/o severa malposición dental.

Vamos a refrescar un poco la memoria. La clasificación de Miller tiene 4 clases, la I y II donde no existe pérdida de inserción interproximal y la diferencia entre ellas es que la clase II sobrepasa la unión mucogingival. Y las clases III y IV, donde existe una pérdida de inserción interproximal, pero en la clase III la pérdida interproximal no supera el límite más apical de la recesión vestibular y si lo hace en la clase IV. No obstante

RT1: No hay pérdida de inserción periodontal interproximal. La UAC interproximal no es clínicamente detectable en ningún lado, mesial ni distal.

RT2: Pérdida de inserción  interproximal. La cantidad de P.I interproximal (medida desde la UAC interproximal al fondo de la bolsa periodontal interproximal) es menor o igual que la P.I vestibular (medida desde la UAC vestibular a la zona más apical de la bolsa periodontal interproximal).

RT3: P.I interproximal. La cantidad de P.I interproximal es mayor que la P.I vestibular.

RT1: No hay pérdida de inserción periodontal interproximal. La UAC interproximal no es clínicamente detectable en ningún lado, mesial ni distal.

RT2: Pérdida de inserción  interproximal. La cantidad de P.I interproximal (medida desde la UAC interproximal al fondo de la bolsa periodontal interproximal) es menor o igual que la P.I vestibular (medida desde la UAC vestibular a la zona más apical de la bolsa periodontal interproximal).

RT3: P.I interproximal. La cantidad de P.I interproximal es mayor que la P.I vestibular.

Esta clasificación supera algunas limitaciones de la Clasificación de Miller, ampliamente utilizada, como la dificultad para diferenciar la Cl. I y II de Miller o los límites anatómicos exactos para determinar la P.I interproximal.

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