Hipersensibilidad dental: causas y tratamiento

Ahora que se acerca el verano, con el aumento de la temperatura ambiental, es más frecuente el consumo de comidas o bebidas especialmente frías como refrescos con mucho hielo o helados. No es el único motivo, pero la ingesta de comidas o bebidas frías pueden desencadenar molestias o dolor en nuestros dientes debidos a una hipersensibilidad dental. En este artículo vamos a ver en qué consiste esta patología y algunos consejos para su tratamiento.

Qué es la hipersensibilidad dentaria

La hipersensibilidad dentaria es un dolor breve y agudo que surge de la dentina expuesta en respuesta a un estímulo, por lo general térmico (frío o caliente),  táctil, osmótico o químico y que no puede ser atribuido a ningún otro defecto o patología dental.

Qué causa la hipersensibilidad dentaria

En la mayoría de los casos, aparece por un desgaste de la superficie del diente (esmalte) o a un problema de retracción de la encía.

Debajo del esmalte y el cemento radicular está la dentina, que contiene miles de túbulos microscópicos (túbulos dentinarios) que conectan la parte exterior del diente con las terminaciones nerviosas.

Cuando la dentina pierde su capa protectora, los túbulos quedan expuestos, permitiendo que los estímulos externos alcancen las terminaciones nerviosas causando dolor.

Los blanqueamientos dentales o el tratamiento contra la periodontitis, también pueden causar hipersensibilidad dental y nos detendremos en estos casos con mayor profundidad en próximos artículos.

Diagnóstico

La hipersensibilidad dental tiene características similares a otras enfermedades como la caries y el esmalte o dentina fracturado o astillado o el dolor debido a la pulpitis reversible o la sensibilidad que puede producirse  tras un tratamiento de blanqueamiento dental.

Como estas enfermedades y patologías también causan un dolor y sensaciones similares a la hipersensibilidad dental, antes de establecer un diagnóstico definitivo,  hay que descartar estas enfermedades antes de aplicar un tratamiento específico contra la hipersensibilidad dental.

Una vez confirmado nuestro diagnóstico, podemos reproducir aquellos estímulos que producen la sensibilidad con el fin de confirmar el diente afectado y el sitio exacto en el que se produce el dolor. Una de las maneras de detectar el diente afectado es aplicando en los dientes:

  • Estímulos térmicos: estímulos fríos y/o calientes. El frío es lo más común. Podemos aplicar agua caliente o fría, sprays, etc.
  • Aire: con una jeringa aplicamos aire a cada diente hasta detectar el que produce el dolor en el paciente.
  • Estímulos osmóticos: le damos a beber al paciente soluciones de glucosa que pueden generar la sensación de dolor para que así el paciente nos indique dónde le duele.
  • Estímulos táctiles: Tocar la zona cervical del diente con sondas de exploración.

Tratamiento preventivo de la hipersensibilidad dentaria

Lo primero que recomendamos a nuestros pacientes diagnosticados con hipersensibilidad dental es la eliminación de los factores que causan el dolor con una serie de recomendaciones como emplear una técnica de cepillado correcta que sea cuidadosa con la superficie de los dientes, eliminar los contactos prematuros, tratamiento de las recesiones gingivales en los casos en que sea necesario y evitar la ingestión de ácidos y reducir la producción de ácidos exógenos/endógenos, etc.

En caso de tratarse de una hipersensibilidad leve, generalmente se puede manejar bien con el tratamiento en casa trabajando con productos de higiene bucodental que protegen y limpian sin fricción como pastas de dientes especiales, enjuagues bucales, chicles, etc.

En caso de que alguno de los dientes esté especialmente afectado y no sea suficiente con este tratamiento conservador, tu dentista puede reforzar y proteger tus dientes afectados de hipersensibilidad con composites, barnices de flúor, oxalato de potasio y cemento de ionómero de vidrio, que os explicaremos en próximos artículos.

Consejos para evitar las molestias de la hipersensibilidad dentaria

•          Evitar dietas ricas en ácidos: cítricos, bebidas carbonatadas…

•          No cepillarse los dientes justo después de ingerir alimentos ácidos.

•          Evitar cambios bruscos de temperatura durante el consumo de alimentos.

•          Evitar colocarse objetos extraños en la boca que provoquen desgaste en los dientes (bolígrafos, uñas…)

•          Cepillarse los dientes con un cepillo de filamentos suaves para no dañar el esmalte ni las encías y para una mayor suavidad durante el cepillado.

•          Utilizar un gel o una pasta poco abrasiva para no dañar la superficie de los dientes y causar mínimas molestias durante el cepillado.

Y recuerda siempre nuestro principal consejo: ante cualquier problema con tus dientes, acude a tu dentista. Él es el que mejor sabrá qué hacer para solucionar cualquier dolencia.

Y que el verano no te pille «hipersensible». 😉

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Instituto CIMEV | Implantes Dentales Valencia

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