Troneras

Troneras. Cierre de espacios interdentales.

Cierre de espacios interdentales (troneras).

El espacio interproximal, interdental o interdentario es el espacio que existe entre un diente y sus contiguos. Aunque los dientes estén correctamente alineados, en estos espacios se pueden acumular restos de comida facilitando la aparición y acumulación de placa bacteriana. El motivo es que los espacios interdentales son zonas de difícil acceso y requieren unas pautas de higiene bucodental específicas (al respecto de mantener una correcta higiene bucodental de estos espacios interdentales podéis consultar en el siguiente enlace más información sobre el correcto uso de los cepillos interproximales).

Partiendo de que es necesario prestar una especial atención a la higiene de las áreas interdentales, en este artículo queremos hablaros de algunas patologías relativamente comunes que pueden provocar que aumente el espacio entre los dientes. También nos detendremos en las antiestéticas y problemáticas troneras o, como los pacientes suelen denominar coloquialmente, “huecos negros en los dientes“.

 

Troneras

Cierre de espacios interdentales (troneras) con resinas compuestas.

El diastema

Uno de los motivos más comunes de un espacio interdental amplio es el diastema. El diastema es la separación entre dos dientes que no contactan entre si. El más común es el localizado a nivel de los incisivos centrales y sus causas pueden variar desde la inserción baja del frenillo labial superior (generalmente acompañado de un componente muscular importante que impide la unión de ambos incisivos) pasando por factores genéticos o alteraciones eruptivas.

En ciertas culturas, se ha llegado a ver el diastema como una corriente estética aunque se puede solucionar fácilmente con un tratamiento de ortodoncia. Sin embargo, otras patologías que afectan al espacio interdental requerirán de un diagnóstico y un tratamiento específico para asegurar una correcta salud bucodental al paciente.

Periodontitis

La Periodontitis es una enfermedad infecciosa que puede estar causada por múltiples factores (etiología multifactorial). No obstante, la causa más habitual de la enfermedad periodontal es la placa bacteriana que se acumula en la boca debido a una mala higiene bucodental.

La periodontitis, en su fase avanzada, provoca la pérdida de hueso alveolar y la retracción de las encías (recesión gingival). A medida que la encía va desapareciendo, los dientes parecen cada vez más largos y se manifiestan unos “huecos negros” entre los dientes conocidos como troneras.

Si el tratamiento para la periodontitis consigue frenar la infección a tiempo no será necesario recurrir a implantes dentales para sustituir aquellos dientes afectados de movilidad pero, aunque no sea necesario colocar implantes, sí es recomendable en algunos casos cerrar los espacios interdentales provocados por la retracción de las encías ya que estos van a generar en el paciente problemas tanto estéticos como funcionales que pueden agravar la propia enfermedad periodontal.

Parece lógico que un paciente con periodontitis trate de evitar en la medida de lo posible la progresión de la enfermedad y, si los espacios interdentales suponen un problema para mantener una correcta higiene bucodental, lo más inteligente será favorecer el mantenimiento de unas encías sanas cerrando dichas troneras.

Cierre de los espacios interdentales (troneras) con resinas compuestas

Si bien existen técnicas quirúrgicas con las que podemos tratar de aumentar la papila interdental, en la mayoría de ocasiones resulta mucho menos invasivo y más sencillo y predecible para el paciente rellenar las troneras con resinas compuestas para cerrar los espacios interdentales.

La restauración consiste en aplicar directamente sobre el diente resina compuesta con la que reconstruimos los dientes para reducir los espacios interdentales. Este procedimiento también conocido como adhesión dental nos permite cerrar los “huecos” entre los dientes (troneras) en una o dos sesiones recuperando tanto la estética natural de los dientes como su funcionabilidad.

Por lo general, este tratamiento de restauración dental no requiere anestesia ni sedación y, al contrario de la restauración con carillas y coronas, resulta un proceso totalmente reversible en caso de que sea necesario ya que no se elimina estructura dentaria.

Dra. Raquel González Martínez | DDS, MS, PhD