sonrisa gingival

Sonrisa gingival

Sonrisa gingival

Uno de los retos que nos marcamos cuando tomamos la decisión de convertirnos en CIMEV y abordar el espectro de la medicina estética facial era ofrecer a nuestros pacientes un enfoque integral que comprendiese desde la rehabilitación oral hasta la recuperación de las características faciales perdidas por el paso del tiempo y tratar ambos campos – la odontología y la medicina estética – desde un punto de vista multidisciplinar.

Estamos convencidos de que una perspectiva integradora de ambas disciplinas ofrece un mayor abanico de soluciones en determinados casos , será tendencia habitual en un futuro cercano y el tratamiento de la sonrisa gingival que hemos practicado a una de nuestras paciente es un claro ejemplo  de ello.

En este caso, y para conseguir los mejores resultados funcionales y estéticos, tras la exploración y el diagnóstico nos decantamos por una gingivectomía y un tratamiento con toxina botulínica para corregir una sonrisa gingival.

Qué es la sonrisa gingival

Hablamos de sonrisa gingival cuando sonreír provoca una sobreexposición de las encías y puede considerarse como tal cuando el paciente presenta una exposición por encima de los tres milímetros de tejido gingival.

Es un hecho que la sonrisa es una de las expresiones faciales más importantes y el equilibrio entre la forma y simetría de dientes, labios y encías – y su armonía con el rostro – es un elemento que determinará que una sonrisa pueda ser considerada hermosa, atractiva y saludable.

Sin entrar en gustos ni cánones de belleza, lo que también es un hecho es que la sonrisa gingival es uno de los problemas relacionados con la estética dental más referidos por los pacientes y puede estar relacionada con la acción individual y conjunta de diferentes factores etiológicos.

Etiología de la sonrisa gingival

Algunas de las posibles causas de la sonrisa gingival son una erupción dentaria pasiva o alterada, displasia esquelética, el crecimiento excesivo del maxilar y/o la combinación de algunos de estos factores.

En otros casos, el motivo es tan sencillo como la propia morfología del labio superior y es por la diversidad etiológica por lo que el tratamiento sólo podrá determinarse tras la exploración y estudio de cada caso y un diagnóstico que distinga correctamente el factor etiológico.

Desde finales de los años 70, la toxina botulínica tipo A (BTX-A) ha sido centro de estudio en el tratamiento de la contracción muscular excesiva. En los casos en los que la sonrisa gingival está provocada por la hiperactividad de los músculos elevadores del labio superior los tratamientos con BTX-A se convierten en una alternativa mínimamente invasiva eficaz para la mejoría temporal de la sonrisa gingival.

En qué consiste el tratamiento con BTX-A

La toxina botulínica relaja los músculos sobre los que actúa por lo que está especialmente indicada para corregir las arrugas de expresión, especialmente para las arrugas perioculares (“patas de gallo”), los surcos que se forman en la frente y entrecejo (líneas glabelares) y la sonrisa gingival.

El tratamiento de la sonrisa gingival con toxina botulínica es relativamente sencillo, indoloro y los resultados son inmediatos. El procedimiento consiste en practicar en el paciente microinyecciones de toxina para relajar los músculos responsables de la elevación del labio superior.

Hay que recordar que éste es un tratamiento reversible ya que la toxina botulínica es un elemento reabsorbible por el organismo.

Siendo así, la duración de los efectos de las inyecciones de toxina botulínica depende de cada paciente; de sus características y necesidades faciales, su expresividad facial, la edad o el tipo de piel. Como media, los efectos de un tratamiento con toxina botulínica oscila entre 3 y 6 meses y suele ser recomendable repetir el tratamiento cada 4 o 5 meses.

Gingivectomía para corregir el efecto de “dientes pequeños”

La gingivectomía es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es eliminar el exceso de encía que cubre la corona de los dientes.

La gingivectomía resulta muy útil para minimizar el acúmulo de placa y mejorar la higiene bucodental, ya que la hiperplasia (o sobrecrecimiento) de la encía, impide en muchos casos realizar un correcto mantenimiento de la higiene y agrava la patología periodontal.

Además, la gingivectomía se aplica en muchos casos por motivos estéticos debido a que la imagen de diente acortado o pequeño no cumple, en la mayoría de los casos, los cánones estéticos apropiados.

Sumando este procedimiento al tratamiento de toxina botulínica para corregir la sonrisa gingival, logramos mejorar la estética dental y facilitar una mejor higiene bucal y, por lo tanto, una mejor salud bucodental.

Un tratamiento de:

Dr. Isidoro Cortell Ballester | MD, DDS, MSc, PhD

Dra. Raquel González Martínez | DDS, MSc, PhD

Instituto CIMEV | Dentista en Valencia