Comunicación bucosinusal y su relación con la periimplantitis
La comunicación bucosinusal (CBS) es una conexión patológica entre la cavidad oral y el seno maxilar, generalmente ocasionada por procesos inflamatorios, quirúrgicos o traumáticos que afectan la integridad de la pared sinusal. Esta lesión representa un desafío clínico significativo debido a sus implicaciones funcionales, estéticas y el riesgo de infecciones secundarias, como sinusitis crónica.
En el ámbito de la implantología bucodental, la periimplantitis es una causa potencial de comunicación bucosinusal.
Qué es la periimplantitis
La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que afecta los tejidos periimplantarios, caracterizada por la pérdida progresiva del soporte óseo alrededor de los implantes dentales. En casos avanzados, esta condición puede comprometer la estabilidad del implante, llevando a la exposición de la membrana sinusal o incluso a la perforación del seno maxilar.
Como hemos visto en otros artículos de este blog, la etiología de la periimplantitis es multifactorial, pero, principalmente, se relaciona con la acumulación de biopelícula bacteriana en las superficies del implante a consecuencia de una incorrecta higiene bucodental. Existen además otros factores como el diseño y/o materiales de los implantes, la calidad del tejido blando circundante a los mismos o el mantenimiento inadecuado de prótesis e implantes por parte del paciente. Además, patologías sistémicas como la diabetes también pueden predisponer al desarrollo de la periimplantitis.
Comunicación bucosinusal y periimplantitis
Sobre las conexiones que nos ocupan entre ambas patologías, si la pérdida ósea de la periimplantitis afecta a implantes ubicados en la región posterior del maxilar superior, la proximidad anatómica con el seno maxilar aumenta el riesgo de una comunicación bucosinusal.
El desarrollo de una CBS en el contexto de la periimplantitis puede manifestarse clínicamente con síntomas como dolor en la región maxilar, drenaje purulento hacia la cavidad oral, sensación de presión facial, obstrucción nasal e incluso sinusitis recurrente. En algunos casos, los pacientes reportan que los líquidos que ingieren acaban accediendo a las fosas nasales, lo que refuerza el diagnóstico clínico.
Más allá de la sintomatología, el abordaje diagnóstico de una comunicación bucosinusal incluye una exploración clínica exhaustiva, así como ortopantomografías o tomografías computarizadas. Estas pruebas diagnósticas nos van a permitir evaluar la extensión de la lesión y la situación de las estructuras anatómicas adyacentes y planificar el mejor tratamiento.
Tratamiento de la comunicación bucosinusal
El tratamiento de la CBS asociada a periimplantitis varía según la extensión del daño y el estado de los implantes afectados. En general, el manejo implica la eliminación de los implantes comprometidos, la desinfección minuciosa del área y la reparación quirúrgica del defecto mediante técnicas como el cierre primario con colgajos mucoperiósticos o el uso de injertos óseos y membranas regenerativas. En casos complicados, puede ser necesaria la colaboración interdisciplinaria con un cirujano maxilofacial u otorrinolaringólogo.
En algunos casos, la pérdida ósea provocada por la periimplantitis puede hacer necesarias técnicas avanzadas de implantología como la colocación de implantes anclados en arbotantes anatómicos como los implantes pterigoideos. Estas técnicas nos permiten la colocación de implantes sin necesidad de abordar procesos más largos e invasivos para el paciente como los tratamientos de regeneración ósea.
Por otro lado, para prevenir una comunicación bucosinusal causada por periimplantitis es imprescindible una perfecta planificación de la intervención de implantes, llevar una control periódico de los tejidos periimplantarios y promover la educación del paciente acerca de la importancia del mantenimiento de los implantes y las prótesis. Además, el manejo temprano de la periimplantitis puede evitar la progresión de la enfermedad y minimizar el riesgo de una comunicación bucosinusal, preservando tanto la salud bucal como la calidad de vida del paciente.
Caso CIMEV
El caso con el que apoyamos este artículo es el de una paciente de 47 años sin patologías previas ni alergias con periimplantitis generalizada en el maxilar superior.
La paciente presentaba infección en los tejidos periimplantarios de ocho implantes superiores colocados hace años, siendo los dos ubicados en la zona más cercana al seno maxilar los causantes de la comunicación bucosinusal. Los implantes, en ese caso, estaban colocados demasiado juntos y con una angulación inadecuada. Además, la prótesis cementada dificultaba el mantenimiento y la higiene, lo que, en conjunto, probablemente, favoreció la aparición de la infección periimplantaria.
Para corregir la lesión y rehabilitar el maxilar, se procedió a la explantación quirúrgica de los ocho implantes, el cierre de las comunicaciones bucosinusales y la colocación de cuatro implantes anteriores a los senos maxilares y dos implantes pterigoideos.

A las 24 horas de la intervención, se colocó una prótesis provisional atornillada a los implantes mediante protocolo 100% digital para recuperar de manera inmediata la estética y la función. Finalmente, tras comprobar la correcta osteointegración de los implantes y realizar los ajustes protésicos pertinentes, colocamos la prótesis definitiva que podemos ver en la siguiente imagen del antes y después del caso




